La Diversidad de Microorganismos en el Intestino Ayuda a una Buena Salud Física y Mental

De acuerdo con especialistas, el estrés podría generarse en uno de nuestros órganos más extensos, el intestino.

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Una de las afecciones más frecuentes en la población en general, es el estrés. El ritmo de vida tan acelerado (más en ciudades), las jornadas de trabajo largas, la economía y muchos otros factores, han contribuido a que esta condición vaya en ascenso. El estrés se define como un conjunto de alteraciones que sufre el organismo en respuesta a diversos estímulos externos que superan su capacidad de asimilación. Sin embargo, existen situaciones que ocurren al interior del organismo causantes de este padecimiento.

“Una de las hormonas producidas por señales de la microbiota intestinal es la serotonina, secretada  por las células enterocromafines. Dependiendo de la microbiota intestinal, la producción y liberación de esta hormona puede estar alterada, traduciéndose ocasionalmente en síntomas gastrointestinales que también hemos asociado al estrés”, comenta la Dra. Ana Teresa Abreu y Abreu, Neurogastroenteróloga y miembro fundador de la Sociedad Iberoamericana de Microbiota, Probióticos y Prebióticos. “La diversidad bacteriana está a favor de más en cuestión de números y más en cuestión de diversidad. Esto se ha relacionado con un mejor funcionamiento de la microbiota intestinal con una tendencia al equilibrio, lo que podemos traducir en buena salud. De forma contraria, al disminuir la diversidad bacteriana, se favorece la producción de sustancias que se  asocian a metabolismo energético y de producción de neuropéptidos y neurotransmisores o ácidos grasos de cadena corta, involucrados con liberación de cortisol, ansiedad, depresión, enfermedades cardiovasculares y hepáticas”, agregó.

Pero ¿qué es la microbiota intestinal? En palabras del Dr. Rodrigo Vázquez, Gastroenterólogo y Nutriólogo Pediatra del Hospital Infantil de México: “Microbiota es un término que recientemente se ha acuñado para lo que anteriormente se conocía como flora intestinal, sin embargo, el nombre correcto es microbiota intestinal, ya que corresponde al conjunto de microorganismos alojados a lo largo del intestino y que viven en una relación simbiótica, en beneficio para nuestro cuerpo”.

De acuerdo con el Dr. Vázquez, la microbiota tiene la función específica de ser una defensa contra posibles agentes patógenos que se encuentran en constante contacto con el sistema digestivo, además de capacitar y estimular de forma importante al sistema inmunológico, ya que en el intestino se encuentran más del 80% de las células de defensa del cuerpo y a través de todo el tubo digestivo la microbiota tiene contacto con el otro 20%, así que esta comunicación directa entre las diferentes células de defensa forman un sistema inmunológico completo y fuerte.

Tener una microbiota intestinal adecuada será la forma en que ésta cumpla sus funciones más importantes, incluyendo la de mantener en equilibrio la producción de sustancias como la serotonina. La Dra. Abreu indica que entre mayor sea la diversidad de microorganismos que se encuentren en el intestino, mejor será el equilibrio de la microbiota. Para contribuir a dicha diversidad y riqueza, lo adecuado es tener una alimentación completa y muy variada que incluya  todos los grupos alimenticios.

“Cuando se pierde la diversidad y abundancia bacteriana se genera una disbiosis intestinal (desequilibrio entre el número de microorganismos beneficiosos y patógenos dentro del intestino humano), la cual está asociada a muchas enfermedades gastrointestinales, hepáticas e incluso aquellas que forman parte del síndrome metabólico, como la diabetes o la obesidad”, comenta la experta.

La línea de comunicación que existe entre la microbiota y el cerebro se conoce como eje cerebro-intestino-microbiota, y desempeña un papel activo en los procesos relacionados con el desarrollo del cerebro, la psicología e incluso nuestro comportamiento. Por lo tanto, la disbiosis intestinal también se relaciona con la aparición de trastornos emocionales e incluso psiquiátricos.

Así, el eje cerebro-intestino-microbiota tiene una relación directa con padecer y mantener ciertos niveles de estrés, ya que además de la serotonina ya mencionada, cuando existen alteraciones en la microbiota intestinal, las señales que envían y reciben otros neurotransmisores involucrados como la noradrenalina, y hormonas como el cortisol, también se ven afectadas, porque a pesar de que estos no se generan como tal en el intestino, la intercomunicación que existe entre estos sistemas es directa. “Existen estudios en los que se ha demostrado que la modificación y reequilibrio de la microbiota intestinal a través de cepas específicas de probióticos tiene un efecto hacia la reducción del estrés psicológico, esto debido al efecto directo que genera en la producción de cortisol”, asegura la Dra. Teresa Abreu.

El Dr. Rodrigo Vázquez comparte 4 recomendaciones básicas para mantener una microbiota intestinal adecuada y así evitar contribuir al estrés:

  1. Tener una alimentación equilibrada, balanceada y diversa. La dieta estilo mediterránea es una gran opción para lograr este objetivo, se asocia con una menor mortalidad y morbilidad (aparición de la enfermedad) por todas las causas y se ha relacionado con numerosos beneficios para la salud, incluido un menor riesgo de cáncer, enfermedades cognitivas y enfermedades cardiovasculares, así como síndrome metabólico, obesidad y diabetes mellitus tipo 2.
  2. Realizar actividad física constantemente. El ejercicio cardiovascular genera grandes beneficios a la salud en general.
  3. Tener una rutina de sueño constante y adecuada. Dormir bien ayuda al buen funcionamiento de todo el sistema digestivo.
  4. Uso de probióticos bajo prescripción médica. Ingerir probióticos en una cantidad adecuada ejerce un efecto benéfico para el cuerpo.

Existen diversas cepas de probióticos y cada una ejerce un efecto diferente. La combinación específica de Lactobacillus Helveticus R-52 y Bifidobacterium Longum R-175 tiene un efecto único coadyuvante en aliviar el Síndrome de Intestino Irritable y a la par mejorar el estado de ánimo como estrés, depresión o ansiedad, por su acción directa en el eje cerebro-intestino-microbiota.

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