Día Mundial del Síndrome de Piernas Inquietas

“Es un problema que se puede observar en los mexicanos y a pesar de que la prevalencia es alrededor del 4% en el mundo se sabe que se detecta mayoritariamente en las mujeres”

El síndrome de piernas inquietas también llamado enfermedad de Willis-Ekbom es un trastorno de origen neurológico, en el cual los pacientes tienen una urgencia displacentera de realizar movimientos de las piernas, sobre todo en posiciones como estar sentado o acostado. No tiene un tiempo específico de aparición por lo que puede estar presente  durante todo el día y suele ser peor durante la tarde y por la noche hace difícil conciliar el sueño o volverse a dormir si se despierta.

Este síndrome está clasificado como un trastorno del sueño dado que los síntomas se desencadenan con el descanso y cuando se intenta dormir. También se asocia como un trastorno de movimiento, porque las personas se ven forzadas a mover las piernas para aliviar los síntomas; sin embargo se caracteriza mejor como un trastorno sensorial neurológico con síntomas que se producen desde el cerebro.

De acuerdo con el Dr. Daniel San Juan Orta jefe del departamento de Investigación Clínica del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía Manuel Velasco Suárez (INNN) y presidente de la Sociedad Mexicana de Neurofisiología Clínica A.C (SMNFC): “Se ha observado que hasta 17% de las personas pueden tener síntomas del síndrome de piernas inquietas y principalmente afecta a las mujeres menores de los 40 años.  Y desafortunadamente los pacientes que tienen este síndrome no reciben la atención médica adecuada o en algunos casos no acuden con los especialistas, por lo tanto el porcentaje que recibe el tratamiento es como del 18%”.

En la mayoría de los casos se desconoce la causa de este síndrome y se ha llegado asociar con un componente genético, así como las bajas concentraciones de hierro en el cerebro indicando que podrían ser responsables del síndrome de las piernas inquietas.

Ante esto el Dr. Roberto Rodríguez Rivas, médico adscrito al departamento de neurología del INNN  menciona que  “existen varias asociaciones ante este síndrome, como las farmacológicas y no farmacológicas.  Un ejemplo de ello es el consumo del café o algún té y en cuanto a los fármacos más frecuentes están los antieméticos o los antipsicóticos. Hay otras enfermedades relacionadas como tal al síndrome de piernas inquietas como la hipertensión y los pacientes con enfermedad renal crónica, sobre todo en hemodiálisis ya que tienen una anemia asociada  la cual puede estar directamente relacionada con el síndrome. Con el tiempo se ha visto una relación entre los trastornos de movimiento del sueño Rem”

Para realizar una detección del síndrome de piernas inquietas es  mediante una evaluación clínica y va a depender a veces de las enfermedades que estén asociadas, para posteriormente efectuar los estudios que se requieren como pruebas neurológicas o físicas. Así mismo en algunos casos los estudios del sueño como la polisomnografía, puede identificar la presencia de otras causas de las alteraciones del sueño que podrían impactar en la aparición de este trastorno.

Lo que nos queda claro es que para el diagnóstico la entrevista clínica es el elemento más importante porque no existe un estudio marcador que nos indique que el paciente tiene el síndrome de piernas inquietas.  Si no básicamente escuchar los síntomas que presenta el paciente y sobretodo esta urgencia del movimiento. El estudio de polisomnografía por lo tanto estará destinada en ver si los trastornos persisten durante el sueño, puntualiza el Dr. Daniel San Juan.

Afortunadamente existe tratamiento para estos síntomas independientemente de la severidad. Es importante mencionar que no todas las formas son leves puesto que un 20% de los pacientes presentan una forma moderada grave, llegando a cuadros incluso tan severos.

La mayoría de los casos están basados en darle a los pacientes fármacos que actúen sobre el sistema dopaminergico como agonista dopaminérgico o la bromocriptina solo por hacer mención de algunos que tengan la capacidad de mejorar estos síntomas sobre el sistema nervioso central  por eso se ha dicho que son entidades que pueden favorecer el riesgo a largo plazo de que un paciente desarrolle enfermedad de parkinson comparado con aquellos que no tengan estos síntomas.

Por su parte el Dr. Roberto Rodríguez indicó algunas medidas que no son con medicamentos para tratar al síndrome de piernas inquietad como:

  • Fomentar el ejercicio físico
  • Cambio en el estilo de vida
  • Evitar las sustancias que estimulen demasiado al sistema nervioso

Para finalizar la entrevista realizada por la Revista Notiexpos y Congresos sobre el Día Mundial del Síndrome de Piernas Inquietas, que se conmemora este 23 de septiembre el Dr. Daniel San Juan presidente de la SMNFC invita a todos en general a acercarse si tienen duda de esta entidad  a   las instituciones que cuenten con unidades del sueño como por ejemplo el Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía.

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