Día Mundial de la Alimentación

Una alimentación sana para un mundo #HambreCero

Una adecuada nutrición es la base del crecimiento y un óptimo desarrollo de niños, niñas y adolescentes, ya que previene enfermedades y favorece un mejor estado de salud para su vida adulta; sin embargo, de acuerdo con El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), en México, 1 de cada 8 niños menores de 5 años padece desnutrición crónica y en los últimos años nuestro país se ha colocado entre los primeros lugares en obesidad infantil en todo el mundo.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) proclamó en 1979, que cada 16 de octubre se conmemore el Día Mundial de la Alimentación, con el firme objetivo de concientizar a la sociedad sobre el problema alimentario mundial y fortalecer las acciones en la lucha contra el hambre, la desnutrición, la pobreza, obesidad y sobrepeso. Mismo objetivo que está establecido en la Agenda 2030 de la Organización de las Naciones Unidas.

La malnutrición es un problema que afecta a nuestro país de distintas maneras. Por un lado está la que comienza desde etapas tempranas, la cual impacta de forma negativa en la salud a lo largo de la vida, pues provoca tallas bajas y desarrollo insuficiente del sistema inmunológico. Por otra parte se encuentra el sobrepeso y la obesidad, padecimientos que contribuyen a la aparición de enfermedades como diabetes, problemas cardiacos y deficiencias en las funciones de los riñones, esto afecta significativamente en  la calidad y esperanza de vida.

Por este motivo, algunas organizaciones trabajan actualmente en la implementación de soluciones públicas que atiendan la desnutrición en todas sus formas; y es desde casa donde se pueden reforzar labores para inculcar buenos hábitos alimenticios a edades tempranas. Algunas acciones implican:

  • Fortalecer las capacidades del sistema de salud para detectar, diagnosticar y controlar todas las formas de malnutrición.
  • Promover la lactancia, ya que únicamente 3 de cada 10 bebés son alimentados con leche materna, y ésta es el mejor alimento para esa etapa, pues proporciona todos los nutrientes que necesitan y ayuda a prevenir muchas enfermedades a futuro.
  • Adoptar un etiquetado frontal de alimentos y bebidas que sea claro y comprensible por los consumidores, que incluye a niños, niñas y adolescentes.
  • Promover entornos escolares saludables, libres de publicidad dirigida a niños y niñas. El Sistema Nacional DIF, indica que el combate a la obesidad y desnutrición debe centrarse en las escuelas, a fin de que desde pequeños se conviertan en replicadores del cambio de hábitos.
  • Impulsar la actividad física y reducir las prácticas sedentarias en niños y niñas.

Para fomentar hábitos alimenticios sanos en los niños, se ha apostado por generar una evolución e innovación dentro de la industria alimenticia. Ello ha permitido adoptar para la vida diaria productos prácticos, saludables y a precios asequibles, cuya versatilidad en preparación en conjunto con su aporte nutricional, permiten impulsar un crecimiento óptimo.  La alimentación es fundamental para la supervivencia humana; además, la comida es un rasgo que identifica cada cultura y sirve como vínculo de unión entre la gente.

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