Día Internacional de la Prevención del Suicidio

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) en el año del 2016 en nuestro país se registraron 6,291 suicidios, lo que representa una tasa de 5.1 suicidios por cada 100 mil habitantes.

Foto: www.podcast.uaem.mx

El suicidio es una conducta o un acto de quitarse deliberadamente la propia vida por una autolesión o una lesión autoinfligida. Generando en la persona desde hace tiempo esta idea de matarse, planearla y pensar que instrumento utilizar, por lo que se dice que el suicidio está hecho de varias conductas previas.

Carolina Santillán Torres Torija doctora en psicología por la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y Supervisora Académica del Programa Crisis Emergencia y Atención al Suicidio en la Facultad de Estudios Superiores (FES) Iztacala, indicó que “la respuesta correcta es morir por suicidio, porque en nuestro país no es un crimen y no se dice tampoco consumar debido a que no es un logro. Además nos preocupa un grupo en particular con base a los datos epidemiológicos; que son los jóvenes de entre 15 y 24 años porque es la etapa en donde hay un debut de un trastorno mental”

Se dice que un 20% de los jóvenes presenta sintomatología depresiva que es el trastorno más asociado al suicidio, y entre los que más destaca es el género masculino porque no hablan tanto de sus emociones y mueren en el primer intento en comparación con las mujeres.

Esto se debe a que utilizan métodos más letales y no quedan exentos los hombres jóvenes sino que también aquellos que tienen 60 años o más, algunas causas relacionadas es ser diagnosticado con una enfermedad grave, un mal pronóstico, el no contar con una pensión digna, oportunidades de acceso a la salud o menos independencia. Por lo tanto se considera también un grupo etario muy importante por muertes de suicidio en México y a nivel mundial.

“Un gran número de personas con tendencias suicidas si se puede identificar y motivarlas para ser atendidas, no obstante hay excepciones. De este grupo de personas casi siempre tenemos algo que se llaman señales tempranas y tiene que ver con síntomas de depresión o que el adolescente, el amigo, el familiar y/o paciente diga explícitamente frases relacionadas con la desesperanza, por ejemplo: “El mudo estaría mejor sin mí”, “Yo soy un problema, creo que no hago falta para nadie”, “No sé si voy a estar para entonces…” incluso a veces comienzan a despedirse, heredar sus cosas en vida y publicar mensajes en redes sociales”, puntualizó la Dra. Carolina Santillán.

Cuando se presentan este tipo de señales es importante estar atento porque puede indicar que se está pensando en el suicidio e inmediatamente intentar abordarlo para tratar de motivarlo y reciba ayuda.

En nuestro país el tema del suicidio de acuerdo con la psicóloga experta en el tema expresó que puede atribuirse a las artes que han glorificado esta acción del suicidio, por lo que muchos jóvenes pueden llegar a pensar cuando un artista famoso, escritor o pintor muere, es el acto realmente libre del ser humano e incluyo en algunos textos puntualizan esta idea del suicidio como algo valiente o bueno. Sin embargo también se tiene otro grupo de personas a los que no les gusta hablar de este tipo de temas, y son considerados como secretos; haciendo difícil preguntar en la familia si algún miembro de ella no murió por accidente o enfermedad sino por suicidio.

Prueba de esto es que en los consultorios médicos resulta mucho más fácil hablar del historial clínico si se tienen antecedentes familiares de enfermedad que de la salud mental porque es un tema que causa mucho tabú y estigma, generando cierta sensación de que si se habla de este tema del suicidio pueda comenzar a evocar conductas.

La Dra. Carolina Santillán trabaja en un programa desde hace dos años que se denomina guardianes, con la finalidad de brindar ayuda  a cualquier persona que no es un psicólogo para que pueda aprender tres  cosas que  pueda ayudar a la prevención del suicidio:

  1. Detectar señales tempranas ya sea de síntomas de depresión o una conducta que indique que se está pensando en el suicidio como una posibilidad para tomar distancia, alejarse o resolver sus problemas.
  2. En segundo lugar es aprender a motivar a alguien, porque un profesor o padre de familia no sabe cómo abordar el tema y muchos de los casos tienen miedo de preguntar, porque se puede llegar a pensar que se está metiendo la idea de suicidarse. Pero se ha demostrado que esto es falso debido a que es importante preguntar directamente y no tener miedo ya que muchos jóvenes han tenido intentos previos que sus familias no se dan cuenta.
  3. En tercera situación es referirlo a un especialista, es importante tener en cuenta que no cualquier profesional de la salud puede atender un caso como este. Se necesita pensar al menos en un psicólogo que tenga una maestría o un grado de alta especialidad porque se está hablando del peor de los desenlaces de todos los trastornos mentales.

Es importante aprovechar este día que nos convoca a prevenir más muertes por suicidio y hablar directamente con las personas que pudieran estar en riesgo para que sepan que existe ayuda efectiva, breve y basada en evidencia. De acuerdo con datos del  INEGI cada año presenta datos alarmantes, y existe  una subestimación de los datos, teniendo en consideración que algunas personas por cuestión de vergüenza tienen a mentir  en las actas de defunción. Porque es muy diferente que a nuestro familiar haya muerto por un accidente o por un paro cardiorrespiratorio a decir que murió por suicidio, continuo la Dra. Santillán Torres Torija.

A nivel mundial 800 mil personas al año mueren por suicidio haciendo que cada 40 segundos muere alguien por esta causa. También se dice que mueren más personas por suicidio en comparación por víctimas en guerra.

En México la muerte por suicidio generalmente es realizado con algo que se tiene en casa como un cable que es por ahorcamiento, o por envenenamiento ya que todos cuentan con cloro o sustancia para limpiar. Las estadísticas no favorecen a México porque son conductas que están más presentes en países que tenemos menos oportunidades de desarrollo y este binomio de pobreza con problemas de salud mental.

Afortunadamente si existe tratamiento para atender el suicidio, y existen instituciones que ayudan con esta situación por ejemplo la UNAM, la Asociación Mexicana de Suicidología y psicólogos que se han entrenado en una intervención breve altamente efectiva con enfoque de psicoterapia cognitivo conductual, debido a que  este modelo de tratamiento es el único que ha sido medido en muestras amplias y se ha comparado incluso con otras intervenciones psicoterapéuticas y tiene los mejores resultados.

En Australia los médicos de consulta externa están obligados a monitorear depresión en todas las citas médicas por que se ha probado que aquellas personas que mueren por suicidio al menos en el último año habían ido una vez al médico. Ante este antecedente la Dra. Carolina ha trabajado con centros de salud a través de entrenar al médico por ser un referente en la comunidad; así mismo con el personal de enfermería está generando guardianes y con ayuda de la guías clínicas de la Secretaria de Salud cuando llega una persona al servicio de urgencias por un intento de suicidio pueden apoyarse.

Sin embargo no solo se debe capacitar al personal médico sino que también debe ser a los docentes y padres de familia para que todos sean guardianes y estén detectando señales tempranas. No obstante el personal de salud podría de manera muy puntual canalizar prontamente a contar con la infraestructura para hacerlo.

Para concluir la Dra. Carolina Santillán menciono que la Facultad de Estudios Superiores de Iztacala tiene una estrategia que atiende a estudiantes y que desafortunadamente nació a partir de que comenzaron a notar la relevancia y urgencia de que sus jóvenes que estaban presentando problemas de salud mental.

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