Por debajo de 10% niños y niñas amamantados de forma exclusiva

Sólo 24% de los niños y niñas reciben leche materna hasta los 2 años de edad

A fin de promover la lactancia en México el Hospital Sedna celebró la Semana Mundial de la Lactancia Materna, al ser sede del evento Global The Big Latch On, donde mujeres de más de 120 países amamantan simultáneamente y se ofrecen apoyo mutuo, además de realizar capacitaciones dirigidas para personal médico y de enfermería, quiénes son los encargados de trasmitir sus conocimientos y apoyo a madres que lo requieran.

Como se sabe la leche materna es el alimento ideal para los bebés durante sus primeros años de vida, pues contiene los elementos nutritivos que necesita para su crecimiento y desarrollo, así como las sustancias que lo protegen contra infecciones y alergias.

De acuerdo a la OMS los bebés amamantados tienen menos probabilidades de desarrollar obesidad tanto en la infancia como en la época adulta. Asimismo, el solo hecho de alimentar al bebé mediante lactancia materna exclusiva se reduce el riesgo de morir en los lactantes menores de un año, estrategia capaz de prevenir más de 1,000,000 de muertes al año, a nivel mundial.

A decir del doctor José Alfonso Maya Barrios, Médico especialista en Pediatría del Hospital Sedna, existen presiones para cambiar la lactancia por la leche de fórmula para lactantes, lo que puede contribuir a un retraso en el crecimiento y a la falta de micronutrientes, además, puede ser insegura si no se prepara en condiciones de higiene adecuadas y con agua potable segura.

“Los estudios han demostrado que además de la lactancia continuada, el consumo de alimentos sólidos, semisólidos y blandos adecuados, suficientes y seguros a partir de los seis meses en adelante produce mejores resultados de salud y crecimiento, con potencial de reducir el retraso del crecimiento durante los dos primeros años de vida”, aseguró el especialista.

La UNICEF, la OMS y la normatividad oficial mexicana, añadió, recomiendan que la lactancia se inicie dentro de la primera hora después del parto, “que se alimente al bebé exclusivamente con leche materna durante los primeros seis meses de vida y que la lactancia continúe hasta los 2 años y más. A los seis meses se debe combinar la lactancia con otro tipo de alimentos”.

A pesar de ello, advirtió, a edades muy tempranas, es decir, de 0 a 1 mes la mayoría de los niños y niñas reciben líquidos o alimentos distintos de la leche materna, siendo el agua y fórmula u otras leches los de mayor uso.

“A la edad de 4 a 5 meses, el porcentaje de niños y niñas amamantados de forma exclusiva está por debajo de 10%. Sólo alrededor de 24% de los niños y niñas reciben leche materna hasta los 2 años de edad”, apuntó.

A su vez, el doctor Claudio Quinzaños Fresnedo, médico especialista en Ginecología y Obstetricia del Hospital Sedna, destacó que se ha  olvidado la participación del obstetra en el fomento y manejo de la lactancia. “Está demostrado que el éxito en la lactancia empieza con una mujer adecuadamente informada y capacitada, durante el control prenatal, seguido de una atención amigable (o humanizada) durante el trabajo de parto y parto, que al disminuir el estrés en la madre, y al favorecer el apego inmediato permite una más rápida producción de leche”.

Sabemos que la leche materna es ideal para el bebé, agregó, pero a veces olvidamos que también trae muchos beneficios a corto y a largo plazo para la madre.

  • Favorece la pérdida de peso de forma natural, ya que se pierden entre 450 y 500 calorías al día, esto ayuda a la recuperación de peso más rápido después del embarazo.
  • Reduce el riesgo de osteoporosis, cáncer de mamá, útero y ovarios e infecciones urinarias.
  • La leche materna es gratis ocasionando un ahorro considerable en comparación con los precios altos de las fórmulas. Además, que la leche materna no requiere preparación ni recipientes especiales, está a la temperatura ideal y el bebé decide la cantidad que necesita
  • Tanto el bebé como la madre se ven favorecidos en el descanso, debido a la liberación de la prolactina que produce un efecto relajante para ambos.
  • La oxitocina también se relaciona con el surgimiento de sentimientos positivos, como amor, apego y felicidad. Niveles elevados de esta hormona durante la lactancia materna hacen a la mamá menos propensa a padecer depresión postparto, y de paso ayuda a establecer el apego materno con el bebé.

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