El Hígado Graso es considerado la epidemia del siglo XXI

La enfermedad hepática del hígado graso no alcohólico es cada vez más frecuente en todo el mundo.

El hígado graso es conocido también como esteatosis hepática, enfermedad generalmente benigna del hígado, en muchos de los caso se desarrolla en persona que consumen alcohol, pero la realidad hoy en día es otra al referirse a pacientes que no están ligados con el alcohol.

Se caracteriza por la acumulación de ácidos grasos y de triglicéridos en las células hepáticas. Esto puede llevar a inflamación del hígado, con la posibilidad de desarrollar fibrosis y finalmente termina en el daño hepático crónico o cirrosis que es la quinta causa de muerte en nuestro país con casi 40 mil defunciones cada año; y probablemente un porcentaje se deba al hígado graso, además de que en el futuro será una de las causas para el trasplante hepático.

Se relaciona a varios factores de riesgos entre los que se encuentra estar en obesidad, definido como el índice de masa corporal arriba del 30% porque empieza a afectar el hígado debido a que la dieta es alta en grasas, hidratos de carbono simples y baja en proteínas. Por lo cual la distribución calórica de los distintos nutritivos juega un papel importante en el tratamiento de esta enfermedad.

El síndrome metabólico es otro factor para desarrollar esta patología al ser un conjunto de trastornos y enfermedades que se comportan como factores de riesgo y que son entre otros: el sedentarismo, el hipotiroidismo, la diabetes, los niveles elevados de colesterol y triglicéridos en sangre (dislipemias).

También puede aparecer en las personas sin obesidad,  porque alrededor de la población que está en su peso ideal puede tener hígado graso. Es un padecimiento silencioso a menos que uno se realice un chequeo médico periódico se puede detectar.

No existe manifestación de síntomas, por lo que en mucho de los caso la detección del hígado graso puede ser en etapas avanzadas.  Al igual que los síntomas esta enfermedad No tiene tratamiento específico;  por ello, el tratamiento fundamental consiste en cambiar el estilo de vida, bajar de peso,  aumentar la actividad física, evitar el consumo de alcohol o evitar el tabaco, también es aconsejable realizar los esquemas de vacunación para las hepatitis A y B cuando fueran necesarios.

Es por eso que la Asociación Mexicana de Gastroenterología (AMG), la Asociación Mexicana de Hepatología y Medixr  suma esfuerzos para difundir sobre la importancia de la prevención, detección y tratamiento del hígado graso no alcohólico. Porque se ha convertido en una enfermedad de gran importancia en la sociedad, al ser considerad como una epidemia del siglo XXI.

La sociedad académica está haciendo los esfuerzos para poder frenar y combatir este tipo de amenazas que están afectando, además de hacer un llamado al sector salud para que existan más especialistas  en hepatología en nuestro país.

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