Día para la Concientización sobre el Síndrome de Ménière

Se puede presentar en cualquier época de la vida pero generalmente es entre los 40 y 60 años cuando hay una mayor incidencia.

El 7 de febrero se conmemora el día para la Concientización sobre el Síndrome de Ménière, el cual pretende sensibilizar sobre esta enfermedad y a través de la divulgación de información es la mejor manera para hacerlo; por lo que un experto en el tema el Dr. Arturo Ramírez García presidente de la Sociedad Mexicana de Otorrinolaringología  y Cirugía de Cabeza y Cuello, A.C (SMORLCCC) con motivo de este día habla acerca de esta enfermedad, que es poco común en los pacientes.

 

En relación a este síndrome existen muchas teorías alrededor, pero no se ha logrado  determinar con exactitud cuáles son las causas. Se relaciona con espasmos, las arterias muy pequeñas que proveen de sangre en la circulación del oído; es algo parecido a lo  que sucede cuando hay infartos o espasmos neurológicos. Pero las teorías pueden ser muy diferentes otra manera es relacionarlo con el resultado posterior de infecciones virales, golpes, traumatismos; en ocasiones son de origen inmunológico y genético. Lo que si se sabe es que aumenta la presión de líquido endolinfático que se encuentra en el  oído interno, generando estos síntomas.

Es importante entender que es un síndrome comenta el Dr. Arturo, definiéndolo como un conjunto de signos y síntomas de diferentes trastornos; entonces el Síndrome de Ménière se refiere a la agrupación de tres o cuatro síntomas que tienen que ver con el oído, que son disminución de la audición o hipoacusia, percepción de ruido que se llama tinnitus o acúfeno, sensación de presión en el oído que se llama plenitud aural y mareo o vértigo.

Para comprender mejor como surgen estos malestares en el oído, es importante entender la estructura de este órgano. En primera instancia se encuentra la parte externa que es la oreja y el conducto auditivo externo, así como la membrana timpánica. En cuanto a la parte media del oído que es la caja timpánica, encontrándose detrás de la membrana timpánica, están  los huesitos que transmiten la vibración del sonido  que llega por el aire, haciendo vibrar el tímpano y transmitiéndolo hacia el oído externo.

Es en esta parte del oído donde se genera el trastorno, dentro se encontrara el llama laberinto anterior y laberinto posterior. En el laberinto anterior se ubica la cóclea, la cual procesa todo lo que tiene que ver con el sentido del oído, es allí donde se procesa la audición. Mientras que en el laberinto  posterior se sitúan los canales semicirculares y unas estructuras denominadas órganos otolíticos o el vestíbulo.

Señalando que al haber un aumento de la presión en esta estructura interna debido al líquido endolinfático; cuando se aumenta mucho llega a romper la membrana que separa el líquido del perilinfático y se mezclan, generando un trastorno que se va a reflejar como mareo.

Para que exista un diagnóstico, en la mayoría de los casos va hacer clínico, ya que los síntomas son los que van a dar paso para posteriormente se realice una audiometría. Pero es importante recordar que puede ser confundido con otras enfermedades del oído, debido a los síntomas, por lo que para que sea considerado Síndrome de Ménière, debe haber al menos de dos o más episodios en el oído.

En México como varias enfermedades es muy difícil hablar de estadísticas, digamos que no es  una enfermedad que se pueda catalogar como rara pero no es tan frecuente, continuo el Dr. Ramírez; por ejemplo en Estados Unidos se tienen identificados más de 6 mil pacientes.

Es algo que no tiene cura pero si cuenta con un tratamiento considerando que la mitad de 10 pacientes es probable que tengan una evolución buena, es decir, a lo mejor tiene una crisis o dos y ya no se presenten más, teniendo así una buena evolución.

El tratamiento es un poco parecido, cuando alguien tiene hipertensión arterial, debido al aumento de líquido endolinfático, haciendo uso de diuréticos para disminuir la presión este líquido, así como esteroides potentes tomados o inyectados en el oído medio. Medicamentos que mejoren la circulación, como los vasodilatadores específicos para el oído, concluye el presidente de la SMORLCCC.

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